Hamlet

 

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Casi treinta años después de su formación, y en una era donde los avances tecnológicos hacen que los formatos digitales abunden, HAMLET han decidido ofrecer su música de la manera más cruda posible.

‘La Ira’, su undécimo disco de estudio, ha sido grabado en Sadman Studios por Carlos Santos(Toundra, Adrift, Vita Imana ,etc)  co-productor del anterior disco de la banda Amnesia, mezclado enGodCity Studios por Kurt Ballou, guitarrista de Converge (que ha trabajado con bandas como Kvelertak, Torche o High On Fire), y masterizado en Audiosiege Mastering Studio por Brad Boagtright. Todo en analógico, buscando sonar más puro, como si de su local de ensayo se tratara. El hecho de contar con una mezcla que choca de primeras no es obstáculo para que desde ‘Lamento’ a ‘Niega’, y escuchando sólo unos pocos segundos, reconozcamos el sonido HAMLET del que llevan haciendo gala durante décadas. Entre medias tenemos otros nueve cortes donde todo suena de verdad, pudiendo apreciar cómo todos los instrumentos están en su sitio. Ninguno por encima del resto, pero cada uno llamando la atención en alguna canción en concreto.

En temas como ‘Ciudad de Dios’ o ‘Salvación’ algunos se acordarán de las guitarras de su álbum negro. En la segunda también de ‘Insomnio’, como sucede en ‘Nadie Más’. Su composición más larga, ‘Sin Tiempo que Perder’, es la única que supera los cuatro minutos de duración, lo que da una idea de lo directos que han ido esta vez. ‘Miseria’ e ‘Irreductibles’ nos traen a la cabeza momentos del glorioso ‘Revolución 12.111’ o incluso ‘Sanatorio de Muñecos’, siempre pasado por el filtro del tiempo. Cada disco tiene su época y momento concreto. Segundas partes nunca fueron buenas, y revivir ciertas etapas es una tarea imposible a la hora de crear música. Alguna frase de ‘Imperfección’, su primer adelanto, bien podría valer para definir esta nueva etapa: “La perfección no es lo natural, lo natural es la imperfección”. En palabras de la banda, “… refleja la desnudez, la crudeza y realidad que hemos querido mostrar en el conjunto de las canciones, junto con la intensidad y emociones de plasmar algo totalmente orgánico”. Aquí las letras cobran un especial protagonismo“Lo que tú ves es la verdad” reza una frase de ‘Mi Religión’, por poner otro ejemplo. Aunque realmente cualquiera puede dar una idea y visión de lo que encontramos en las demás a todos los niveles.

Para la portada han vuelto a contar con Víctor García-Tapia de Darkhorse Studio, que ya trabajó con ellos en ‘Amnesia’ y en su reciente reedición de ‘Sanatorio de Muñecos’. Y ¿os suenan las caras B? A modo de aliciente para la primera edición del álbum, contará con dos temas extras que en el pasado se hubieran llamado de esa manera. ‘Testificar’ y ‘Me Olvidaste’, aun saliéndose de la tónica general de ‘La ira’, tienen el añadido de lo expuesto más arriba: conservar la esencia del grupo en otro estilo, con composiciones más densas y largas. Ambas fueron grabadas y mezcladas por Carlos Santos en diciembre de 2014.

Definir un disco, el que sea, como el mejor de una carrera antes de que salga a la venta suena osado. Así que mejor nos quedamos en que ‘La Ira’ es un paso más allá de HAMLET buscando nuevos horizontes, en una trayectoria a la que todavía le quedan muchos años porque queda mucho por hacer. Un trabajo lleno de contrastes, de subidas y bajadas, de sentimientos que van más allá del que lo da título, y en definitiva, como el mismo grupo dice, “muy Hamlet”.